infierno



la única vez en mi vida que lloré por algo que no tuviese que ver realmente conmigo fue en haití. la realidad me golpeó como un balazo y sé que nunca he sido la misma desde que volví de aquel viaje al infierno. recuerdo, sobre todo, las miradas. todas eran iguales. de una tristeza infinita. todas las cosas que me habían hecho llorar antes me parecieron absurdas mientras pisaba el suelo de la ciudad del sol, un ghetto construído sobre la basura en un suburbio de la capital, puerto príncipe. 

es curioso,no recuerdo con nitidez la miseria de aquellos barracones, pero recuerdo como si los estuviese mirando en este instante los ojos, desolados, de los niños. recuerdo que a casi cuarenta grados tuve que ponerme unos calcetines para poder pisar con mis sandalias toda aquella mierda. y recuerdo litros de desperdicios bajando por las calles una tarde de lluvia. una capital sin saneamiento. sin esperanza.

recuerdo las colas interminables de cientos de haitianos en el ayuntamiento... "aquí la burocracia hace rica a la gente", nos decía un jesuíta que nos acompañaba. un jesuíta negro, haitiano y tan guerrilleiro que daban ganas de quedarse allí, a su lado, a intentar entender por qué, justo al lado de la exhuberancia vegetal de república dominicana, existía aquel rincón desforestado, desnutrido y desesperado.

hace diez años que viajé a haití con manos unidas. pero recuerdo cada una de esas horas con más nitidez que algunas cosas que he vivido este verano. cómo no va a arrasar un terremoto un país como ese, donde solo una minoría vive en la más absoluta riqueza mientras el resto de la gente se muere de hambre por los rincones, hacinados en barracas que ni siquiera pueden llamarse casas, mientras los que nos llamamos desarrollados cerramos los ojos para no sentir nada.
 
antes de dejar para siempre haití una mujer me tendió a su hijo y me suplicó con la mirada que me lo llevase. de algún modo, ese niño se vino conmigo.

el celtiña, en cuartos de la copa del rey



creo que nunca había visto al celta ganar en el último minuto. somos una afición entrenada para las decepciones. pero ayer, por una vez, el celta nos hizo grandes.

libertad



la usamos mucho. hasta desvirtuarla. pero cuando apareció internet casi logramos darle de nuevo sentido. porque aquí somos libres. hemos hecho de libertad una palabra con significante y significado. nuestras mentes son libres, y hemos aprendido a autorregularnos a costa de equivocarnos. por eso no podemos quedarnos callados ante el atropello que supone el anteproyecto de ley de economía sostenible, que podéis leer entero aquí. porque una vez se apruebe, el cierre de una web de descarga de archivos dependerá de un careo entre un representante de la página denunciada frente a los dueños de los derechos de autor, un representante de la administración y un fiscal. tres contra uno, qué justo. ¿que no somos webs de descarga de archivos? bueno, todos linkeamos, ¿verdad? es cuestión de tiempo que vengan a por nosotros. 

así que...


protesta

white



hoy ha nevado en vigo. he visto caer los copos desde el balcón de mi casa. la nieve no ha conseguido cuajar, estamos al nivel del mar, pero sí lo logró en la ciudad universitaria, el sitio más frío de esta ciudad de barcos y coches. dicen que la última vez que nevó fue en 1987. en 1987 yo tenía 16 años. acababa de enamorarme por primera vez. por supuesto, salió mal. pero entonces aún creía que era culpa mía. ahora solo pienso que, como esos copos que he visto esta tarde, algunos no estamos hechos para cuajar.

fumando espero


si al gobierno le preocupa tanto que mueran cada año 50.000 fumadores y 1.400 fumadores pasivos, me pregunto por qué en vez de restringir los espacios donde se permite fumar no ilegalizan el tabaco directamente. me cansa esta doble moral que nos ha convertido a los fumadores en apestados mientras el estado llena sus arcas con los altísimos impuestos que yo pago cada vez que compro una cajetilla.

naufragios


hoy recibí un correo de un blogueiro que conocí casi en una vida anterior. me preguntaba qué había sido de mí, de mi blog. yo también me lo pregunto. dejar de escribir aquí fue casi una decisión no tomada, como si mi propia vida se hubiese dado un respiro. pero tras leer su email sentí una extraña necesidad de volver. puede que desaparezca en un instante, o puede permanecer, en cualquier caso lo que suceda será parte de mí. algunas veces siento como si fuese algo físico que todas esas decisiones, las tomadas y las no tomadas, me han hecho lo que soy. desde el 14 de abril, la última vez que escribí, he escogido caminos acertados y caminos equivocados. todos me han llevado hasta mí. aunque a veces duela. así que hoy, ya 8 de enero, me siento como un náufrago en esta plantilla en la que he escrito cientos de veces. quién sabe, quizá mañana aparezca un barco que me rescate, o quizá no llegue nunca y me quede encerrada para siempre en esta isla en la que solo, y sin embargo es tanto, existen las palabras.

A por la Tercera


El 14 de abril de 1931 se proclamó en España la Segunda República, un periodo político lleno de luces y sombras en el que se trató de acometer reformas tan necesarias como la agraria y que volcó gran parte de sus esfuerzos en mejorar la educación pública, deseo resumido en el ya mítico lema educación, educación, educación.

Quienes defendemos la instauración de la Tercera República somos conscientes de que la Segunda terminó no sólo por haberse enfrentado a la parte más conservadora de la España de entonces. Los enfrentamientos entre anarquistas y comunistas, cedistas, la crispación provocada por las últimas elecciones republicanas... todo condujo a un final teñido de sangre que aún pasa factura a quienes no lo vivimos. Y del que los españoles hemos sacado menos conclusiones de las que deberíamos, empecinados en vivir la política como si de un partido de fútbol se tratase, adeptos a uno u otro equipo, perdida casi toda la capacidad de autocrítica.

Saber leer el pasado es una de las claves para mejorar el futuro. La democracia española se basa en un sistema político anacrónico en el que la figura de la monarquía contradice el mismísimo preámbulo de la Constitución, ese que estipula que todos los españoles son iguales en derechos y deberes. Por eso, aunque lo defendamos todo el año, el 14 de abril es el día para reivindicar bien alto A POR LA TERCERA.

SALUD Y REPÚBLICA!!!!



privilegios


Cuando recogió el primer Oscar que ha ganado una actriz española, Penélope Cruz tuvo un recuerdo para las noches que pasó en su casa de Alcobendas siguiendo la ceremonia de cine más famosa del mundo. Yo también he pasado decenas de noches como esa, robando horas al sueño para soñar despierta. Durante años, la noche de los Oscar fue una madrugada obligada de vigilia. Sola o con amigos, en Madrid, A Coruña, Cáceres o Vigo. Daba igual el lugar, incluso a veces la compañía. Mi memoria está llena de imágenes que perdurarán para siempre, como la increíble Halle Berry el año que recogió su estatuilla; el siempre impecable George Clooney cruzando la alfombra roja como sólo una estrella de los 50 podría hacer; Paul Newman cada vez un poco más viejo pero siempre tan guapo...

Hace años que no puedo ver la noche de los Oscar. Desde que dejaron de emitirse en abierto.

encuestas

Esta semana, el CIS hizo pública la primera encuesta sobre intención de voto en las elecciones gallegas del 1 de marzo. Nada nuevo bajo el sol, augura que seguirá el bipartito, que el PSOE ganará un par de diputados, que el BNG podría perder alguno... Pero al llegar a los datos sobre abstención mi sorpresa fue comprobar que la estimación de la encuesta era de poco más del 3%. Galicia supera la media nacional de abstención de forma testaruda. Los índices suben con creces del 30%. A una persona bien pensada este dato del CIS le insuflaría optimismo. A mí me hace pensar, simplemente, cómo es posible que se sigan haciendo encuestas de tan dudosa fiabilidad.

comunicarnos

Si dividiésemos a las personas entre los que se mueren por comunicarse y los que esperan que nos comuniquemos con ellos yo estaría en el primero. He comprobado muchas veces sin embargo que nosotros, esa especie desbordante de sociabilidad, tenemos más acusada la necesidad de soledad que el segundo grupo. Quizá para compensar el derroche de relaciones sociales que establecemos casi sin darnos cuenta. A veces, incluso, podemos saturarnos. Me pasa de vez en cuando en este blog, al que a pesar de todo siempre termino volviendo. Porque la necesidad de que las relaciones perduren es más poderosa que ninguna. Hola a todos, de nuevo.

grandes esperanzas

La navidad lo impregna todo hace semanas. Escucho durante todo el día, una y otra vez, el mismo villancico que suena incansable en la tienda frente a mi oficina. Hace mucho frío, si empezase a nevar en la ciudad de mar en la que vivo ni siquiera me extrañaría. ETA mata a un empresario al que no puede extorsionar, una mujer muere porque su ex obtuvo un permiso carcelario... la noria sigue girando, a pesar del ambiente navideño. Dicen que el ser humano es capaz de evolucionar porque nuestras mentes empatizan más con el dolor de quienes tenemos cerca que con el de quienes viven separados por miles de kilómetros; de otro modo la pena nos paralizaría constantemente y no podríamos seguir adelante.

Quizá por eso no me siento tan culpable de tener toda mi capacidad de empatía volcada en mis compañeros, en la gente de Localia, Metro, ADN, Qué!. La crisis nos está sacudiendo con fuerza, aunque nuestras miserias parecen menos llamativas que las de otros. Pero no lo son. Hoy me niego a permitir que lo sean. Porque cada vez que un medio de comunicación cierra sus puertas los que están al otro lado se quedan sin un pedazo de libertad. Porque la pluralidad no es tan necesaria para los periodistas como para aquellos a quienes nos dirigimos. Porque en un mundo en el que los medios están atados a los poderes políticos y económicos, que cada vez cierren más sólo nos llevará a una cosa: a que resistan solamente los medios que más poder político y económico han atesorado. Es decir, los que son menos libres. Me niego a creer que quienes nos leen, quienes nos oyen, quienes nos ven, nos dejen solos a los periodistas que no cobramos sueldos millonarios, pero que creemos en la verdad por encima de todas las cosas. Porque si nos quedamos solos, ¿quien ganará la batalla?

Porteros

El pasado fin de semana, los porteros de una discoteca de Madrid mataron a golpes a un chaval de 18 años. Ayer, en Hora 25, pedían que no se demonizase a este sector. Un abogado catalán cantó las excelencias de su comunidad autónoma, donde la profesión está regulada desde que murió ahogado tras una paliza un joven inmigrante. Perdonadme, pero soy periodista y estoy hasta las narices de que me demonicen, así que si demonizo yo un poquito esta vez que nadie me lo tenga en cuenta. Que levante la mano quien no ha tenido una bulla con un portero. Quien no haya tenido que soportar que le detuviesen en la entrada (con ese gesto característico e insoportablemente arbitrario) de cualquier antro mientras no dejaban de acceder personajes más afines a la estética del local, normalmente tíos/as bueno/as o, discúlpenme de nuevo por lo soez de la palabra, calientapollas. Cuando era más joven y tenía menos mala leche lo comprobé muchas veces; porteros que no nos dejaban pasar con abrigo nos abrían la puerta cuando enseñábamos carnaza. Ahora, cuando alguien no me deja entrar en un local me marcho al de al lado. Como dice un colega mío, será por bares de mierda.

No sé si regular o no regular este sector solucionará algo. Lo que sí sé es que dejar que alguien que no es nadie decida si somos los elegidos o la escoria es una ridiculez. Si en el resto de las facetas de nuestra vida alguien se comportase así no lo consentiríamos. ¿Demonizados los porteros? Quizá sí. Pero será por algo.

obama


Desde hace días, mientras la gente a mi alrededor flipaba con las elecciones yanquis, yo sentía cada vez menos emoción. Tanta euforia, tanto apoyo a Obama, tanta locura demócrata... Que sí, que Obama mola, a mí la primera. Y mola el cambio en yanquilandia. Mola que se vaya George W. Bush. Mola que haya un presidente negro. Mola que en España nos demos cuenta de que los norteamericanos no son tan garrulos como nos gusta pensar (como si nosotros fuésemos ejemplo de algo).

Pero, ¿realmente va a cambiar algo en el planeta porque Obama llegue al gobierno? ¿Acaso las grandes corporaciones norteamericanas van a dejar de manejar el poder? ¿Quizá Obama, que rechaza el matrimonio homosexual, va a convertir en un paraíso de libertades el país más poderoso del mundo? Seguramente la vida me ha vuelto una escéptica. Tan cáustica que me temo que, aunque los ciudadanos de los States pueden llegar a notar cambios, sobre todo en políticas sociales, el resto del mundo no vamos a notar demasiados.

Seguirán gobernándonos los bancos, las grandes empresas y la estupidez.


corta

La vida es tan corta. Y es tan larga. Ayer pasé entre risas horas que se me antojaron minutos, y enfadada minutos tan largos como días. Cada vez me gusta menos enfadarme; cuando se diluye la ira me siento tan cansada como en una mañana de resaca. Reír, en cambio, lo vuelve todo verde. Ojalá pudiese reírme aún más. Hoy, muy cerca de donde yo vivo, una familia entera se dejó todas las risas en la carretera. Lo que pasa cerca parece dolerte más que esos cientos, milles de muertes que suceden cada día tan lejos, tan cerca. Lo que pasa justo a nuestro lado nos recuerda que no somos inmortales, aunque en algunos instantes estemos a punto de creerlo.

Ad astra per aspera


La blogosfera tiene algo de mágico: la coincidencia en un espacio irreal de decenas de personas que terminan por convertirse en realidad. A veces me sorprendo, de repente, pensando en alguien que no conozco excepto aquí, al ver una novela que le ha gustado o una película de la que habló en su blog. Este fin de semana, Chousa se encontró con este cartel en una carretera gallega. Y se acordó del nombre de mi blog. ¿Es esto o no mágico?

Psycoweedsweek y otras frikadas


1. Esta semana empecé a ver Weeds. Estoy enganchada. No hay duda, América está viviendo una etapa de oro en series.



2. Ayer fue una de las pocas noches que salí en Baiona y no me robaron el móvil. Alguien se ha quedado sin saber mis últimos secretos.


3. Leo en Vogue que la crisis sólo nos afecta a los pringados. Sigue habiendo lista de espera para hacerse con un Birkin de piel de pitón. Sin conocerlos ya os digo que son unos imbéciles. Y nosotros pobres.


4. Hay modos de evitar la resaca. No invites a dormir en tu casa a tu gran amiga Laura y a tu hermano y su chica porque son unas cotorras, jajaja. Pero, ¡qué grandes momentos nocturnos estamos dando juntos a la humanidad!


5. Escuchar la tormenta de verano de Vivaldi a toda voz es una experiencia mística. Probadlo.

frikiblogueiros, ¿o no?


La noche prometía. Para abrir boca, un encuentro de blogueiros vigueses en la Estrella, una cervecería que mola mucho. Y para cerrarla, la cena homenaje de la Protectora de Vigo a las tres autoras de Vigo Mascotas. Pero eso os lo cuento otro día.

La tarde-night frikiblogueira fue cojonuda. En la foto estamos todos los que fuimos, pero no fuimos todos los que somos, aunque seguro que para la próxima aumenta la feliz familia, jejeje. Como el resto no sé si quiere desvelar su cara bonita, sólo me desvelo yo, para quien no haya buceado en mi flickr y aún no me conozca. Soy la segunda de la izquierda en la fila de abajo.

La verdad es que el Beers and Blogs fue genial. Mola conocer a la gente a la que sueles leer y ponerle cara... y sobre todo ¡voz! Casi todos eran como esperaba, buena gente y la verdad es que me lo pasé pipa. El artífice de todo fue Jesús, que tiene un blog mucho más serio y currado que este, y que además es un tipo majísimo. Como es tan organizado a él le toca convocar una cenita para todo el grupo.

En la Estrella me encontré con viejos conocidos, como mi hermano, jajajaja, Marta G. Brea, Xurxo, Eifonso y Banderas. Y conocí en persona a algunos amigos blogueiros, como Pablo, que es tan riquiño como imaginaba, y Tomás, un solete, y de paso a otros nuevos, como Mar y Carlos (la próxima buscamos un sitio en el que dejen fumar, ¿eh, colega?).

Así que, como hubo tan buen rollito, ¿cuándo es la cena?


gotham



Siempre me he sentido extrañamente atraída por el edificio de la vieja panificadora de Vigo. Pegada al horrible mamotreto del concello nuevo, siempre me pareció el lugar ideal para construir el Auditorio de la ciudad (no quiero pecar de viguesa psicópata, pero a pesar de ser la mayor ciudad de Galicia, somos la única que no tiene auditorio), en lugar del, para mí, desacertado solar de la vieja Casa Mar, en plena zona portuaria. Me cuesta imaginar allí a las señoronas, vestidas con sus mejores galas, entrando a la ópera entre el olor a pescado muerto y el vuelo perezoso de las gaviotas.

La panificadora siempre me ha recordado a Gotham. Sus altísimos silos, el silencio plomizo que la envuelve, el olor a decadencia. Antes de convertirse en la ruina que es hoy fue una próspera empresa: fue la primera fábrica española en usar la producción automática para el pan. Vigo tiene un pasado industrial sorprendente, pero los vigueses parecemos empeñados en destrozarlo sin remordimientos. Perdida ya la oportunidad de convertirla en auditorio, tuvimos la oportunidad de albergar en su vieja estructura la futura biblioteca estatal. Pero a nuestros gobernantes les pareció mucho mejor construir un edificio nuevo, a escasos metros.

Mientras, la Panificadora se encoge un poco más cada día. Esta semana ardió de nuevo, por enésima vez. Su fachada resiste, pero nadie sabe cuánto más seguirá en pie. Desde hace tiempo, un grupo local, Salvemos la Panificadora, está intentando recoger firmas para que este edificio deje de ser una ruina. Quién sabe, quizá, contra todo pronóstico en esta ciudad incomprensible, lo consigan.

la gata sobre el tejado de zinc



No he tenido tiempo de dejar que te mueras. Son las cosas del cine. Seguirás respirando, hablando, sonriendo y llorando todas las veces que yo quiera. Así que, en realidad, para mí seguirás estando igual de vivo que hasta hace unos días. Igual que aquella gloriosa tarde en que vi por primera vez La gata sobre el tejado de zinc. Aquella tarde adolescente en la que pensé que eras jodidamente guapo, guapo desde la punta del pelo hasta la punta de los pies. Pero no eras sólo guapo.

Aunque me cueste dejar de mirarte.







frikiblogueiros

¿Alguna vez os ha apetecido muchísimo poner cara a uno de esos blogueiros con los que hablas a diario en este mundo paralelo?

Pues los de Vigo tenemos la oportunidad de ver todos esos caretos este viernes. La cita es a las 19.30 horas en la cervecería Estrella Galicia, en la plaza de Compostela.

El Blog and Beers calienta motores. Me pregunto cómo nos reconoceremos...

el periodismo ha muerto, viva el periodismo

Dice hoy la periodista Magis Iglesias en El País muchas cosas interesantes sobre este oficio con el que yo he firmado un pacto que algunos están empeñados en llenar de mierda.
Me quedo con este párrafo:

"El periodismo tiene que basarse en hechos, y no en opiniones, y cada día nos importan más las opiniones que los hechos". Y para encontrar los hechos, "hay que ir a la calle, hablar con la gente, contar qué pasa. Pero la gente está en las redacciones, recibiendo teletipos, mirando las páginas web, y menos en contacto con la realidad". Tiene un plan que elabora medio en serio medio en broma: "Que los jefes salgan a la calle y que los redactores hagan su trabajo; así a lo mejor cambiamos la dinámica".

¿era necesario?

Soy de la generación que vio el primer pase de Verano azul. No una de sus infinitas reposiciones. No. Yo fui de las pioneras enganchadas a la tele emocionada con las aventuras de aquella pandilla de turistas en Nerja. Después, el paso del tiempo fue enormemente cruel con la primera serie de adolescentes de factura nacional. Poco o nada queda, creo, del insoportable y barroco romanticismo de aquellos primeros ochenta, y sólo quienes vivimos nuestra adolescencia en aquella década prodigiosa, por hortera, macarra y rompedora, recordamos con cierta nostalgia. Por eso, leer que TVE prepara una nueva versión me ha sorprendido. ¿Para quién?, me pregunto. Porque quienes la vimos de niños no creo que corramos a sentarnos ante la tele. Y para los adolescentes de hoy, sinceramente, habría que adecuar el argumento a una realidad muy diferente a la de los ochenta. En vez de canción protesta debería haber techno aderezado con ketamina en alguna en las playas mediterráneas. La inocencia que ahora se nos antoja tan absurda de Pancho, Bea, Javi y compañía, no tiene sentido hoy. Así que, ¿qué necesidad hay de hacer una nueva versión?

cabrones


Hace días que quiero hablar de este tema. Hace días que estoy cabreada. Hace días que me pregunto qué tipo de persona puede disfrutar acosando a un animal con lanzas hasta terminar matándolo. Hace días que pienso que este país de mierda necesita urgentemente una ley contundente contra el maltrato animal. Hace días que creo que si conociese a alguien que participase en esta fiesta le propondría alancearle yo a él un ratito, a ver si le gusta. Hace años que pienso que hay demasiados cabrones..

fiebre





El Duque ha vuelto.






Y no tengo nada más que decir.





Ah, sí! Diossssssssssss




mal café

Hoy he venido de Baiona a Vigo en bus. Siempre vengo en coche, y el trayecto total desde mi portal a la puerta del trabajo me lleva unos 25 minutos. Hoy he tardado una hora y diez. Pero no fue eso lo que más me flipó de mi experiencia en transporte público. El bus estaba lleno, y de golpe, mientras leía el periódico, escuché un tremendo jolgorio. Gritos, risas, frases como "jódete, por chulito"... Una fiesta, vamos. Como iba leyendo no llegué a ver lo que pasaba. Pero, unos diez minutos después, vi un mercedes que había derrapado (anoche llovió y la carretera estaba mojada) en una curva. Entonces se repitió el jolgorio. "Jódete por ir tan rápido" fue lo más suave que escuché. Así que entendí que la primera fiesta se la habían dedicado a otro coche accidentado.

Creo que soy una persona ligeramente excéntrica, incluso con una considerable mala leche. Pero la jauría humana del bus me hizo sentir simplemente normal. Y, como esto no me sucede a menudo, me pregunto si viviré en una burbuja, alejada de esa gente extraña que se alegra al ver dos accidentes de coche.

certezas entrelazadas

1. No soporto más la palabra crisis. De verdad. Empieza a saturarme.

2. Si un tipo de más de uno 1,80 se mete en una piscina de 25 metros con aletas y manoplas de tamaño descomunal es muy probable que cuando nade a tu lado provoque olas. De agua dulce, pero olas. La estupidez humana no tiene límites.

3. El pasado fin de semana ardió en Vigo un polígono industrial. Fue la caña. Ahora dicen que algunas empresas no tenían permisos. Me pregunto por qué esas cosas sólo se verifican después de una tragedia.

4. El verano, aquí, parece haber terminado. Triste, pero cierto.


por sectores

Cuando la crisis económica incide en ciertos sectores, los trabajadores afectados salen a la calle exigiendo soluciones al Gobierno. Lo vivimos recientemente, con la huelga de transportes, que colapsó España. Siempre me pregunto por qué nos hemos acostumbrado a que estas movilizaciones las hagan sectores como el metal, el ganadero o el agrícola. La prensa española está ahora en días bajos, la caída de los ingresos publicitarios va a provocar que 2009 sea un año dramático. Habrá seguramente cientos de despidos e incluso cierres de medios. ¿Saldremos los periodistas a la calle para exigir al Gobierno que nos ayude? Y, lo que es más importante, ¿lo entenderá la opinión pública como sucede en otros casos?

P.S. Cámbiese la palabra "periodista" por la o las que correspondan en el caso del lector... "profesor de centro privado", "comerciante", "repartidor", "detective privado"....

bipolaridad

Desde el viernes siento mareos, escalofríos y un intenso sueño. Seguramente no sea nada, ya que según los expertos el síndrome post vacacional no existe. El malestar que genera la vuelta al trabajo es un simple proceso de adaptación. Esto seguramente significa que todos mis síntomas no son más que un recurso psicológico con el que mi mente intenta convencerme de que sigo de vacaciones. Así que me encuentro en plena dicotomía; mi yo físico está en el periódico. Mi yo mental, en la playa. Espero que vuelva pronto.

encrucijada

Mañana debo tomar una decisión. Si elijo uno de los caminos, mi vida será la misma. Aunque podría empeorar. O no. Si escojo el otro, mi vida cambiará de alguna manera, aunque no sé exactamente si para mejor. A veces desearía tener una bola de cristal para ver el futuro.

flores de otro mundo

Tengo una amiga que congela flores. Curioso, porque es la persona menos fría que conozco.




Después de congelarlas, mi amiga las fotografía.
Y el resultado es mágico.




Toda esta serie está expuesta desde la semana pasada en El Contrabajo, en la calle Venezuela de Vigo.



Esta, la que está encima, es mi flor favorita.

Y la otra, la que está debajo,
es una de mis amigas favoritas.




constancia

El otro día en la playa, un lanzamiento libre de arena me sorprendió en pleno éxtasis de sol. Con los ojos cerrados, se me escapó un ¡coño! Cuando los abrí, ante mí estaba, cómo no, un ejemplar de ser humano en edad de desarrollo corriendo como un poseso entre la masificación de toallas. A unos metros, su padre. Mientras me sacudía la arena, el ejemplar de detritus paternus sobreprotectorus me espetó un enormemente borde ¡no será para tanto, digo yo! Mi capacidad de sorpresa ante los niños dioses y sus padres está realmente bajo mínimos, pero la frase de este ejemplar consiguió hacerla renacer enterita. No dijo: "Perdona, ya sabes cómo son los críos", lo que me hubiese obligado a sonreír con todo mi cinismo y responder "no pasa nada". Dijo: "No será para tanto, digo yo!" Por supuesto, es para tanto. No el lanzamiento de arena, sino que un padre sea tan gilipollas. Cuando toda la familia se parapetó a unos metros, mirándome con odio y poniéndome a caldo, mi prima, que es psicóloga, comentó algo como que el simple hecho de no haber reñido al niño, obligándole a pedirnos disculpas, era un paso más en este proceso de crear adultos mediocres. Sé que tengo una fijación con estos ejemplares de padres. Tengo la teoría de que estas cosas pasan porque la gente tiene los hijos muy tarde. Alguien con 25 o 26 años tiene un hijo y no se rompe la cabeza. Con 35, tiendes a verlo como un regalo divino al que debes proteger hasta el infinito.

Leo en El País que "miles de jubilados acogen a sus nietos desamparados". Sin necesidad de que estén desamparados, cientos de miles de niños se crían con sus abuelos en nuestro país, dados los infernales horarios de sus padres. Quizá por eso les resulta tan difícil reñirles. Complejo de culpabilidad...

la sirena


Ha llegado la hora de Mengual. La hora de la natación sincronizada, una de las pruebas deportivas más alucinantes de las Olimpiadas. Hoy se ha clasificado segunda con Fuentes en la ronda preliminar de dúos. España no tiene ninguna medalla olímpica en esta especialidad. Ojalá estos juegos sean de verdad los de Mengual.

y cosa mía




Jackie jr Aprile (Jason Cerbone) no es uno de los personajes principales de Los Soprano, pero es, sin duda, el más revolcable. Quién fuera mafiosa...

cosa nostra



Tony Soprano es un tipo con carácter, que pierde rápidamente los estribos y sin embargo profundamente entrañable. También es un capo de la mafia de Nueva Jersey y no tiene reparos en cargarse a quienes le plantan cara. Dicen que Los Soprano es la mejor serie hecha nunca. Estoy de acuerdo.

centrémonos

Cada día, cuando voy a nadar, me pregunto si será tan complicado para el Concello organizar las piscinas municipales de modo que los nadadores por libre tengamos los mismos derechos que los cursillistas, teniendo en cuenta que pagamos más que ellos. Normalmente voy a la piscina a mediodía, única hora en que, con suerte, sólo comparto calle con otra persona. El resto del día, hasta las once de la noche, la piscina es casi propiedad exclusiva de cursillistas. Seguramente la solución sería construir dos vasos, uno para nadar y otro para cursillos (algo que sólo ocurre en una de las piscinas de Vigo). Pero, una vez solucionado este tema, sería además recomendable que las calles estuviesen repartidas entre nadadores expertos y el resto. Supongo que quienes no vayan a nadar habitualmente entenderán esto como la queja de una excéntrica. Evidentemente. Pero quienes naden entenderán perfectamente lo incómodo que resulta compartir calle con determinados nadadores. Siempre me pregunto por qué en este país es tan complicado hacer las cosas sencillas.

Claro que tras leer las declaraciones del nadador español Wildeboer, que ha decidido trasladarse a Australia a entrenar, me consuelo:

"Sinceramente, lo mejor es entrenar fuera de España. Voy a hacer lo posible para poder ir fuera a entrenarme. No porque en España no se esté bien, sino porque me encuentro totalmente sólo. Hay mucha diferencia entre entrenar en una piscina en una calle, y dos calles al lado hay mujeres de 60 años haciendo 'aquagym' y al otro lado, niños de cursillos, que estar en una piscina en la que todos los nadadores son profesionales y donde tengo rivales que están nadando al mismo nivel que yo y que automáticamente empuja el uno al otro hacia delante".


Si él, que es un nadador de élite, tiene estos problemas, de qué me quejo yo, realmente. Phelps (en la foto de El País), que ya va por su tercera medalla de oro, es sin duda un portento. Probablemente el nadador más completo de la historia. Pero me pregunto si, en vez de vivir en un país que mima hasta el extremo a sus deportistas, hubiese nacido en España, hubiese llegado tan alto.



bon vivant

Trabajar más de 60 horas a la semana es arriesgado. Y para llegar a esta certeza, que yo tenía clara desde mi más tierna infancia, han sido necesarias 60.500 entrevistas a trabajadores de 58 empresas australianas. Bromas aparte, resulta interesante comprobar que, pese a todos los avances técnicos y supuestamente sociales, el ser humano no ha conseguido el que para mí debería ser su mayor reto: obtener tiempo libre. En el mundo occidental, la tendencia es justo la contraria: trabajar más cada vez. Como soy de natural hedonista y además necesito a diario un cierto tiempo dedicado en exclusiva a mí misma, siempre he pensado que la sociedad realmente desarrollada será aquella que nos permita trabajar lo justo. El estudio alerta de los riesgos de enfermedades mentales que provoca el exceso de horas de trabajo. Es de esperar que los sesudos analistas de la UE que propusieron las 65 horas semanales lean este interesante trabajo antes de lanzarse a perfeccionar una sociedad aún más desquiciada de la que nos ha tocado vivir.

la fuerza contra la perfección

Foto: Michael Phelps (El País)

Phelps vuela sobre el agua en China. Mientras devoro en EuroSport todas las pruebas de natación sigo esperando, como tan maravillosamente pide Senses en una de las mejores entradas que he leído en la blogosfera, que los deportistas hagan un gesto, una señal, que muestre al resto del mundo su incomodidad por competir en China. Ese debería ser el espíritu olímpico, más allá de entrenamientos, finales y récords. Phelps sabe mucho de batir marcas. Desde su explosiva irrupción en la natación mundial no ha dejado de sorprender. Tiene tantas cualidades para ser el mejor nadador de la historia que es imposible dudarlo. Y, sin embargo, cuando le veo nadar, con esa potencia que parece de otro mundo, no logro dejar de recordar a Ian Thorpe.


Porque a pesar de toda su prodigiosa fuerza, Phelps carece de la elegancia del nadador australiano. Hay una sutil diferencia entre el perfecto estilo y el estilo perfecto, y nadie como Phelps y Thorpe la representan. Thorpe compitió por última vez en unas Olimpiadas en Atenas. Después, algunas insinuaciones sobre su nivel de testosterona y un confesado cansancio le llevaron a abandonar la competición. Pero, antes, dio una lección a Phelps, que llegaba a Atenas cargado de sueños y de la inevitable chulería yanqui. Quería siete medallas de oro. Superar a Spitz. Thorpe se encargó de ponerle de nuevo en el suelo.





En China, Phelps ya no tiene rival. Pero mientras le veo nadar, la sombra de Thorpe está detrás.

alineación planetaria


Algunas noches son mágicas. Como la de hoy, cuando Mercurio, Venus, Saturno y Marte se pongan en línea. en la constelación de Leo. Será entre las 21.15 y las 22 horas, y se podrá contemplar a simple vista. Presiento que será una noche especial.

con barriga y todo

Foto: Rafa Estévez (Faro de Vigo)

La primera vez que me gustó un tío tendría 11 o 12 años. Estaba frente a la tele y apareció Miguel Bosé cantando Don Diablo. Ayer, su concierto de Vigo terminó tras más de dos horas con esa canción. Y aunque esos dos momentos están separados por 25 años... la sensación fue la misma. Calor. ¿Hay otro tío en este planeta que baile tan bien?

el arte de vivir

La playa es un manual vivo de sociología. A mi lado, una mujer mayor toma el sol en topless y escucha la Ser con una amiga de su edad. Al mismo tiempo, lee en un periódico local las explicaciones del gobierno autonómico sobre el reparto de las ayudas de la ley de dependencia, que le arranca una risa sardónica, de esas tan llenas de retranca que sólo quienes conozcan a algún gallego pueden imaginar. "Claro, claro, cómo se nota que el año que viene hay elecciones (autonómicas)". La radio escupe dos nuevas mujeres muertas a manos de sus parejas. La retranca desaparece. "Otras dos. esto es interminable".

A mi derecha, una familia pasa una mañana de playa adorando al dios bebé. Le han llevado hasta una pequeña piscina hinchable. Recuerdo mis veranos de niña, que me pasaba jugando con mis tres hermanos y mis primos. Éramos tantos que ninguno pudimos disfrutar de las mieles de la divinidad. Se lo agradezco en silencio a algún dios que no existe.

Abajo, el mar está tan lejos de la orilla que da pereza bañarse. La marea sube rápidamente, sin embargo. Los ancianos rebuscan quién sabe qué entre las algas de esa orilla. El agua está buenísima, tiene tanta sal que recaigo en un vicio inconfesable, lamerla de mi piel.

Cuando me canso de mis clases de sociología vuelvo a hundirme en Rojo y negro. Releer a Stendhal es uno de los mayores placeres de este verano. Me pregunto si soy la persona más friki de la playa.